Metodo
Vinyasa, Bandhas y Tristhana
El Sistema Aṣṭāṅga
El método de Aṣṭāṅga Yoga se caracteriza por la marcialidad, la devoción y la intensidad. A través de la práctica continuada, el calor interno purifica el cuerpo y la mente.
Vinyasa
Respiración y Movimiento
Es el sistema de respiración y movimiento sincronizado. Por cada movimiento hay una respiración. El propósito del vinyasa es la limpieza interna; la respiración profunda y rítmica calienta la sangre, haciéndola fluir libremente por todo el cuerpo, eliminando toxinas e impurezas.
Bandhas
Cierres Energéticos
Sin bandhas, la respiración no será correcta y las asanas no darán beneficio. Mula Bandha (contracción de la raíz) y Uddiyana Bandha (contracción del bajo vientre) sellan el prana internamente, otorgando ligereza, fuerza y salud al cuerpo, al tiempo que avivan el fuego interno (Agni).
Tristhānam
Los tres lugares de atención o acción. Juntos, forman el núcleo de la concentración en la práctica, transformando el movimiento físico en una meditación en movimiento.
Āsana
La Postura
Purifica, fortalece y da flexibilidad al cuerpo físico. Es el primer paso para dominar la mente. Las posturas se agrupan en series (Primera Serie, Intermedia, Avanzadas), y se deben aprender gradualmente bajo la guía del maestro, construyendo desde la base con paciencia.
Prāṇāyāma
El Aliento (Respiración Sonora)
Purifica el sistema nervioso. La respiración debe ser rítmica, uniforme y sonora (similar al sonido del océano). La inhalación y exhalación deben tener la misma duración. Esta respiración constante calma la mente y oxigena las células.
Driṣṭi
La Mirada
Purifica y estabiliza la mente. Es el punto focal hacia donde se dirige la vista en cada asana. Existen nueve driṣṭis (nariz, entrecejo, ombligo, pulgares, manos, pies, arriba, derecha, izquierda). Su función es evitar que la mente divague en el entorno.